Falta de Criterio en la sociedad Post-Ganancial

Una vez producido la separación, nulidad o Divorcio se produce la disolución de la sociedad de gananciales u otra cualquiera que se tuviere (artículos 95 y 1392 del Código Civil), en el caso de la de gananciales y hasta que ésta se liquida, se produce la denominada comunidad postganancial, durante la cual los cónyuges son cotitulares de los bienes, y se rige esta comunidad, que pasa a ser ordinaria por lo dispuesto en los artículos 392 y siguientes del Código Civil.

 

 

Si bien para el Tribunal Supremo la denominada sociedad postganancial, se trata de una comunidad en que cada partícipe tiene una cuota abstracta sobre la totalidad del patrimonio y no sobre bienes o derechos concretos (STS 21 de Noviembre de 1987, 08 de Octubre de 1990, 17 de Febrero de 1992)

 

 

Dicha sociedad postganancial no es aplicable las normas de la sociedad ganancial, como establece la Sentencia del Tribunal Supremo de 10 de Julio de 2015, siendo equiparable a una sociedad hereditaria, en cuanto a la administración de la misma, con la aprobación de la mayoría de sus partícipes.

 

 

La doctrina del Tribunal Supremo (SSTS de 19 junio 1998 y 10 junio 2010) entiende que la naturaleza de las relaciones existentes entre los titulares durante este periodo que transcurre tras la disolución legal de la sociedad de gananciales es la de una comunidad que equivale al régimen de la comunidad hereditaria (STS de 11 mayo 2000), y pasa a ser una comunidad ordinaria.

 

 

En este y de conformidad con lo dispuesto en los artículos 1.397 y 1.398 del Código Civil, los créditos y deudas generados con posterioridad al momento de la disolución de la sociedad ganancial, no constituyen, activo ni pasivo, ni pueden ser objeto propio de un proceso de formación de inventario de la sociedad conyugal, al ser posteriores a la disolución. 

 

 

En consecuencia los nuevos ingresos y deudas tras la disolución del matrimonio no entrarian a formar ni activo ni pasivo al liquidarse la sociedad y debería irse a un procedimiento Ordinario para su reclamación o adjudicación entre las partes.

 

 

Por un criterio de economía procesal y la actualización de las cantidades pagadas por la sociedad conyugal a favor de bienes o derechos privativos de un sólo conyuge y los pagos de un conyuge a favor de la sociedad conyugal (articulos 1397 y 1398 infine) diversas sentencias establecen que si bien Dicha sociedad no se ve aumentada por el trabajo o los negocios que realicen posteriorment a la disolución por parte de los partícipes, pero responde de las deudas que contraigan los bienes en común, que se integrarán en el pasivo de la sociedad al liquidarla, al igual que los pagos privativos que se hagan para el mantenimiento de dicos bienes (pago de la hipoteca, ibi, comunidad de la vivienda común, etc).

 

 

En cambio los ingresos de los negocios que se tuvieron en común, también formarán parte del activo de la sociedad al liquidarse, al no ser personalísimos y continuar la explotación tras la disolución de la sociedad de ganancial, criterio de la Sentencia del Tribunal Supremo de 10 de Noviembre de 2017

 

 

Otras sentencias de Audiencias menores también han establecido criterios similares, para reclamar los gastos de un conyuge a los gastos efectuados en bienes comunes o benerficos de bienes o derechos comunes tras las disolución del mantrimonio, así podemos citar:

 

 

La Audiencia Provincial de Alicante en sentencia de 21 de febrero de 2012, establece, que :

 

Los miembros de dicha comunidad podrán optar por uno u otro procedimiento (liquidación sociedad de gananciales de los artículos 809 y 810 de la LEC o un procedimiento declarativo), para reclamar esos gastos o beneficios clara y directamente derivados de los bienes que integraron la sociedad ganancial y abonados o percibidos una vez producida la disolución de la sociedad ganancial, y esta novedad la encontramos justificada valorando que el costoso procedimiento de liquidación de gananciales no siempre es factible por razones económicas, y más con la situación económica actualmente concurrente, subsistiendo una situación de indivisión que puede generar situaciones abusivas por parte de comuneros que ni contribuyen a los gastos, ni, en su caso, comparten beneficios.”
 
Con lo que se traería al pasivo los gastos efectuados por un conyuge al sostenimiento de derechos o bienes comunes.

Por su parte la Audiencia Provincial de Madrid en su sentencia de 30 de julio de 2009 avanzaba un criterio similar, al establecer que:

 

Mientras perviva la expresada comunidad postganancial y hasta que, mediante las oportunas operaciones de liquidación-división, se materialice una parte individualizada y concreta de bienes para cada uno de los comuneros …Y de esta comunidad postganancial, desde el día en que se formó, en consecuencia, hay que traer al activo la totalidad de los beneficios  que genera en dicha comunidad el negocio en cuestión”.
 
Conforme a dicha Sentencia se traería al Activo ,los beneficios o réditos que se obtengan de bienes o negocios en común (dividendos, rentas de activos financieros, inmuebles o ingresos de negoció o explotación en común).
 
 
Ante esta falta de criterio unificado en la Jurisprudencia sería aconsejable que el Tribunal Supremo unificará dichos criterios respecto a la sociedad postganancial, para una cuestión que afecta a tantos matrimonios tras su ruptura, siendo por cuestión práctica, economía procesal y una cierta justicia conmutativa que los beneficios y gastos postgananciales se integren en el activo y pasivo de la sociedad ganancial al liquidarse.